Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Sin duda también se han de considerar vanas y de gran simplicidad exclamaciones como ésta: «Pero él no debía haber muerto, tan joven como era». Pues ¿quién podría decir que debía morir? Y también otras muchas cosas de las que uno podría decir que «no debían haber sido hechas», han sido hechas y son hechas y habrán de ser hechas muchas veces. Ya que nos encontramos en esta vida no para hacer leyes, sino para obedecer las órdenes dadas por los dioses que dirigen el universo y las leyes del destino y de la providencia.