Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II En general, alguien podría decir al que llora: «¿dejarás alguna vez de estar afligido o piensas estar triste toda tu vida? Ya que si vas a permanecer en este estado de profunda aflicción siempre, traerá sobre ti mismo un grave infortunio y una desgracia cruel, a causa de la ruindad y la falta de nobleza del alma, pero si piensas cambiar alguna vez, ¿por qué no cambias ya y te liberas a ti mismo del infortunio? Atendiendo ahora a estos razonamientos con Clos que andando el tiempo tú te verás libre, aléjate de tu mala situación, pues también en los padecimientos corporales el camino más rápido para su liberación es el mejor. Por tanto lo que vas a conceder después al tiempo, concédeselo ahora a tu razón y a tu educación y libérate a ti mismo de tus males».
«Pero —dirá alguno— yo no esperaba ni suponía que me iban a suceder estas cosas». Mas era necesario que tú lo supusieras y que te hubieras convencido antes de la incertidumbre y de la nulidad de las cosas humanas y ahora no habrías sido sorprendido, sin estar preparado, como si te hubieran atacado de repente los enemigos. En verdad, DTeseo parece en Eurípides estar preparado admirablemente para tales cosas, pues dice:
Yo, habiendo aprendido esto de un cierto sabio,
ocupé mi pensamiento con preocupaciones y desgracias,