Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II y en medio de prados de rosas rojas está el arrabal de su ciudad.
Y está lleno de olorosa sombra y de árboles que producen incienso y dorados frutos.
Unos se divierten con los caballos y los ejercicios corporales, otros con juegos de dados,
otros tocando la forminge y entre ellos florece abundante toda clase de felicidad.
En este amable lugar flota
siempre un olor de perfumes de todas clases que ellos mezclan en el fuego que brilla desde lejos sobre los altares de los dioses[255].
Y un poco más adelante, en otra lamentación, hablando del alma, dice:
Todos por un feliz destino han llegado a la muerte, que libera de los sufrimientos[256].
y
El cuerpo de todos cede a la muerte todopoderosa,D
pero, todavÃa viva, queda la imagen de nuestra vida, pues sola ella viene
de los dioses. Ella duerme mientras nuestros miembros
trabajan pero a los que duermen muestra ella en numerosos
sueños el juicio futuro de las buenas y de las malas acciones.