Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Y si nos cogen por sorpresa tales obligaciones ineludibles, por ejemplo, de personajes importantes o de huéspedes que aparecen de pronto, cuando estamos hartos y mal dispuestos, de tal forma que por vergüenza nos viéramos obligados a acudir a un banquete con los que están bien preparados y a beber con ellos, especialmente entonces es necesario que contra «la vergüenza que daña mucho a los hombres[296]» y contra la timidez, nos defendamos con las Bpalabras que dice Creonte en la tragedia:
Es mejor para mí, extranjera, serte odioso ahora,
que, por ser débil, lamentarme más tarde mucho[297].