Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Lo mismo les sucede también con las mujeres públicas. En efecto, a veces, mientras duermen con sus propias mujeres, que son hermosas y amorosas, se mantienen tranquilos, en cambio, cuando pagan dinero a una Frine o a una Lais, que tienen un cuerpo en mal estado y no propicio al coito, por vanagloria se excitan e invitan a su apetito Bdesordenado al placer. La misma Frine, por cierto, cuando era ya vieja, decía que a causa de su fama vendía más caras sus heces.