El cuervo y otros poemas
El cuervo y otros poemas se retuerce, haciéndose palmaria
en medio del grotesco rifirrafe!
¡Se retuerce, se retuerce! Y los mimos
se estremecen y agonizan en sus fauces
y van bañando en sangre sus colmillos
ante los ojos llorosos de los ángeles.
¡Fuera… fuera luces… todas fuera!
Y sobre cada sombra palpitante
cae el telón, esa mortuoria tela,
como una tempestad paralizante
mientras que de las filas marchitas
de serafines ahora en pie surge un clamor:
«Hombre» es el drama que recitan;
su héroe, el gusano conquistador.