El cuervo y otros poemas
El cuervo y otros poemas ¡Gracias a Dios, la crisis…
el peligro ha pasado!
Y el mal insistente
ya está superado…
Y la fiebre llamada «vida»
es terreno conquistado.
Sé, con tristeza,
que he perdido vigor
y, postrado en mi lecho,
me atenaza el sopor…
Mas ¡qué importa!… Me siento
francamente mejor.
Y tan manso en mi cama
yo reposo despierto
que cualquiera podrÃa
suponer que me he muerto…
Suponer con espanto
que en verdad estoy muerto.
Los lamentos y gemidos,
los sollozos y suspiros
acallados están
por ese horrible latido
del corazón… ¡ah, ese horrible,
horrible latido!
El mareo… la náusea…
el dolor inclemente…
