El cuervo y otros poemas
El cuervo y otros poemas y ha rogado a los ángeles
que me guardaran del mal…
A la reina de los ángeles
que me proteja del mal.
Y tan quieto y tranquilo
reposo, tibio y cubierto
(sabiendo que ella me ama)
que dirÃais que estoy muerto…
Y reposo tan sereno
ahora, en mi lecho, cubierto
(con su amor junto a mi pecho)
que dirÃais que me he muerto…
SupondrÃais con espanto
que estáis mirando a un muerto…
Mas mi corazón irradia
una luz más estrellada
que las estrellas del cielo
pues Annie es su alborada…
Lo enciende el amor fulgurante
de mi Annie adorada…
Se enciende al pensar un instante
en su dulce mirada.