El Sistema del doctor Alquitrán y el profesor Pluma
El Sistema del doctor Alquitrán y el profesor Pluma —¡Grandes dioses! —exclamó mi huésped, echando bruscamente atrás su silla y alzando las manos—. ¡Sin duda he oÃdo mal! ¿No pretenderá decirme que jamás ha oÃdo hablar del sabio doctor Tarr o del famoso profesor Fether?
—Me veo precisado a reconocer mi ignorancia —repuse—, pero la verdad está por encima de todas las cosas. Mucho me humilla ignorar las obras de esos extraordinarios estudiosos. Las buscaré lo antes posible, para leerlas con la máxima atención. Monsieur Maillard, usted ha conseguido… se lo digo muy sinceramente… avergonzarme de mà mismo.
Y era muy cierto.
—No diga usted más, mi joven amigo —replicó amablemente el director, estrechándome la mano—, y acompáñeme con una copa de Sauternes.