Eureka
Eureka Puede decirse que Madler ha verificado realmente una curvatura en la dirección de la bien conocida marcha de nuestro sistema en el espacio. Admitiendo, si es necesario, que sea en realidad un hecho, sostengo que nada se muestra en consecuencia, salvo la realidad del hecho mismo: el de la curvatura. Para su cabal determinación se necesitarían siglos y, aunque se lograra hacerlo, determinaría una relación binaria o múltiple entre nuestro Sol y una o más de las estrellas próximas. No aventuro nada, sin embargo, prediciendo que después de un lapso de muchos siglos todos los esfuerzos por determinar el camino de nuestro Sol en el espacio serán abandonados por infructuosos. Es fácil concebirlo cuando consideramos la infinita perturbación que ha de experimentar a causa del permanente cambio en sus relaciones con otros orbes, mientras se acercan todos al núcleo de la Galaxia.