Eureka
Eureka Eureka fue escrito en 1847, pero es imposible saber cuánto tiempo lo pensó Poe. «Desde niño —dice Hervey Allen— habÃa amado las estrellas, desde los dÃas del telescopio en casa de John Alian. En las páginas de innumerables revistas habÃa leÃdo los artÃculos astronómicos y seguido las noticias del progreso de la ciencia a medida que avanzaba década tras década. Y ello lo habÃa llevado a Laplace, a Newton, a Nichol, a oscuras obras de fÃsica y matemáticas, a Kepler y a Boscovitch». Casi toda su vida literaria habrÃa de transcurrir antes de que aquella temprana ansiedad cosmogónica alcanzara fuerza obsesiva. Poe empezó la redacción en el triste perÃodo subsiguiente a la muerte de Virginia Clemm. De noche, paseando con Mrs. Clemm por el jardÃn del cottage de Fordham, observaba el cielo que constituÃa el lÃmite visible de ese Universo cuya génesis y aniquilación se habÃa propuesto revelar y explicar. La obra parece haber sido escrita rápidamente, obedeciendo a un impulso incontenible.