Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym 24 de julio.— La llegada de la mañana nos encontró maravillosamente recobrados, tanto física como moralmente. A pesar de la peligrosa situación en que nos hallábamos, ignorantes de nuestra posición, aunque seguros de estar a mucha distancia de tierra, sin más alimentos que para una quincena, aun racionándolos, casi sin agua y flotando a merced de todos los vientos y todas las olas en un casco desmantelado, pese a todo ello, digo, las angustias y peligros infinitamente más terribles por los cuales habíamos pasado y de los que nos habíamos librado providencialmente, nos inducían a considerar nuestra situación actual como un simple inconveniente ordinario. ¡Tan estrictamente relativo es lo bueno y lo malo!
