Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym 4 de agosto.— Poco antes de amanecer advertimos que el casco empezaba a darse vuelta y nos preparamos para evitar que su movimiento nos arrojara al mar. Al principio la escora aumentó lenta y gradualmente, y logramos trepar a babor, ayudándonos con las sogas que precavidamente habÃamos dejado colgando de los pernos que claváramos para sujetar las provisiones. Pero no habÃamos calculado suficientemente la aceleración del movimiento; muy pronto éste se hizo demasiado veloz para permitirnos seguir avanzando por la quilla, y antes de que pudiéramos saber lo que iba a ocurrir nos vimos arrojados furiosamente al mar, luchando a varias brazas bajo la superficie y con el enorme casco encima de nuestras cabezas.