Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym Navegamos en esa dirección durante cuatro días, después de abandonar la búsqueda de las islas indicadas por Glass, sin encontrar ningún témpano. El 26 a mediodía nos hallábamos a 63° 23' S y 41° 25' O. A esta hora vimos varias grandes masas de hielo como islas y un témpano no muy grande. En general, los vientos soplaban del sudeste o del nordeste, pero muy suavemente. Toda vez que encontrábamos un viento del oeste, lo que ocurría pocas veces, se descargaba invariablemente en forma de turbonada. Nevaba más o menos diariamente. El 27 el termómetro bajó a 35.
1.° de enero de 1828.— En este día nos encontramos completamente encerrados por el hielo y nuestras probabilidades disminuyeron mucho. De mañana sopló una ruda galerna del noreste, haciendo que grandes trozos de hielo chocaran con tal violencia contra el timón y la bovedilla que temblamos ante las posibles consecuencias. Hacia la noche, mientras el huracán seguía soplando furiosamente, un gran campo de hielo se rajó frente a nosotros y, luego de izar todo el velamen disponible, conseguimos forzamos un pasaje por entre los trozos menores de hielo, hasta llegar a un espacio despejado. Al aproximarnos a éste fuimos recogiendo paulatinamente el trapo y, una vez libres, nos mantuvimos a la capa con un rizo de trinquete.
