Narraciones extraordinarias
Narraciones extraordinarias Profundo conocedor del idioma, como poeta hace que las palabras adquieran en sus versos vibraciones insospechadas. Sus poemas, más que rimar, resuenan.
Al leer a Poe intuimos que el fin que persigue con sus narraciones no es el de interesarnos por una trama, ni el de hacer gala de su calidad literaria, ni de su fluidez, ni de la pureza de su idioma. No, lo que Poe persigue es impresionar al lector. En sus narraciones no hay lección moralizante ni mensaje alguno. Sólo hay colores fuertes, sensaciones extremas. Poe intenta y logra aterrar, entristecer, desesperar.
Su vida parece una más de sus historias alucinantes. Hijo de dos cómicos de la legua, queda huérfano a los pocos años y es adoptado por John Allan, próspero comerciante de Virginia, a quien Poe debe su primer apellido. Estudia en Inglaterra durante cinco años y regresa a los Estados Unidos. En 1826 ingresa en la Universidad de Charlottesville. Desde su adolescencia se aficiona al juego y a la bebida, gasta cuanto dinero cae en sus manos y adquiere deudas que su padre adoptivo se niega a pagar. En 1830 se rompen los lazos entre Poe y John Allan, iniciando entonces aquél una vida bohemia que no abandonará hasta su muerte. Durante años su tía Clem y la hija de ésta, Virginia, mantienen a Poe con lo poco que ganan con sus labores de costura.
