Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Cuando se baten con sus enemigos los vencen de la siguiente manera: simulan la huida y de pronto se vuelven y asaltan al enemigo. Tienen amaestrados a sus caballos de modo que se vuelven al enemigo como si fueran perros. Así que cuando el enemigo los cree vencidos y en huida es él el que está perdido. Y cuando los tártaros ven que han conseguido matar algunos hombres y caballos, presos de nuevo ardor, combaten tan valientemente que vencen al enemigo.
Todo lo que os he contado se refiere a las usanzas y costumbres de los tártaros antiguos; pero al presente se han envilecido. Las costumbres de Catai son las de los idólatras; las que se practican hacia Levante son, en cambio, a la manera sarracena.
Administran la justicia del siguiente modo: cuando algún hombre roba algún objeto insignificante, pero que con ello perjudica a otro, se le dan siete bastonazos, o 37, o 47, hasta 107, según valga la cosa robada, y a algunos les suele costar la vida. Si roban un caballo les condenan a ser cortados por medio de una espada. Si el ladrón tiene con qué pagar, paga nueve veces el valor del objeto robado, y entonces es dejado en libertad.