Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Cuando los deudos y amigos han oído esta sentencia se apresuran a hacer lo que les han dicho los magos. Matan los corderos, riegan con su sangre el suelo en honor a tal o cual espíritu. Luego los aderezan y convidan a los magos y a las mujeres que traían a los ídolos a cantar y a bailar. Encienden las luces, preparan los brebajes, tañen los instrumentos, hasta llegar al paroxismo. Llega un momento en que caen los unos encima de otros como borrachos, y entonces preguntan si el enfermo puede esperar en una salvación, y responden que aún no le ha sido perdonado, que le queda esto y estotro por hacer, y cumplídolo, al fin le declaran que sanará. Dicho esto vuelven a tocar la música y a empezar el baile y las luminarias y el incienso; comen y beben hasta hartarse. Luego, satisfechos, se retira cada uno a su casa, y cuando todo ha concluido, el enfermo sana inmediatamente.
Dejemos estos magos y sus artimañas y prosigamos nuestro relato.