Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas Y es aquí donde podemos empezar a aprender a autoengañarnos. Cuando nos sintamos atacados mentalmente, empecemos a pensar en los momentos felices que hemos tenido o esperamos tener. Si nos sentimos físicamente flojos, tomémonos algún tiempo para pensar en lo maravilloso que es sentirse bien, e intentemos de hecho sentir mentalmente el placer que produce el encontrarnos bien. Por lo que respecta a las emociones, cuando nos sintamos tensos, si forzamos una sonrisa o nos reímos, pronto nos descubriremos haciéndolo con total naturalidad, y nos habremos liberado de las tensiones.
Si seguimos haciéndolo sistemáticamente, no tardaremos en descubrir que estamos experimentando aquellos mismos esquemas positivos de pensamiento que nos hemos esforzado por crear. Cuando nos demos cuenta de que autoengañarse de un modo constructivo es de hecho una tarea muy práctica y constituye todo un arte, entonces nuestra vida se encontrará equilibrada de un modo más normal.
La receptividad