Dias de lectura
Dias de lectura Parfumés de trèfle et d’armoise,
serrant leurs vifs ruisseaux étroits,
les pays de l’Aisne et de l’Oise.
[Perfumados de trébol y artemisa,
abrazando sus riachuelos de aguas vivas,
los parajes del Aisne y del Oise],
»Mira la casa de Zélande, rosa y brillante como una caracola. ¡Mira! ¡Aprende a ver!». Y en ese momento desaparece. Éste es el precio de la lectura y ésta es también su insuficiencia. Convertirla en una disciplina es dar un papel demasiado grande a lo que no es más que una incitación. La lectura está en el umbral de la vida espiritual; puede introducirnos en ella, pero no la constituye.
Pero hay ciertos casos, ciertos casos patológicos por asà decir, de depresión espiritual, en los que la lectura puede ser una especie de disciplina curativa y encargarse, mediante incitaciones repetidas, de reintroducir perpetuamente una mente perezosa en la vida del espÃritu. Los libros desempeñan entonces para esa mente un papel análogo al de los psicoterapeutas con ciertos neurasténicos.