Dias de lectura
Dias de lectura Sin duda muchas veces esta impresión medieval que nos dan sus nombres no resiste a la frecuentación de aquellos que los llevan y que no mantienen ni comprenden su poesía, pero ¿acaso es razonable pedir a los hombres que sean dignos de sus nombres, cuando no hay ni un país, ni una ciudad, ni un río cuya vista pueda calmar la sed de ensueño que su nombre ha hecho nacer en nosotros? Lo más sensato sería sustituir todas las relaciones sociales y muchos viajes por la lectura del Almanaque del Gotha y la Guia de ferrocarriles.