La fugitiva
La fugitiva Un señor que estaba acabando de cenar saludó al Sr. de Norpois.
«¡Ah! Pero ¡si es el príncipe Foggi!», dijo el marqués.
«¡Ah! No sé exactamente a quién te refieres», suspiró la Sra. de Villeparisis.
«Pero claro que sí. Es el príncipe Odon, el propio cuñado de tu prima Doudeauville. ¿No recuerdas que estuve cazando con él en Bonnétable?».
«¡Ah! Odon, ¿es el que se dedicaba a la pintura?».
«Pero ¡qué va! Es el que se casó con la hermana del gran duque N***».
El Sr. de Norpois decía todo aquello con el tono, bastante desagradable, de un profesor descontento con su alumno y, con sus azules ojos, miraba fijamente a la Sra. de Villeparisis.