La fugitiva
La fugitiva Según ella, lo que suponía el señor es absolutamente cierto. Para empezar, era ella la que atendía a la (Srta. A.), siempre que ésta iba a los baños. La (Srta. A.) iba con mucha frecuencia a tomar la ducha con una mujer alta y mayor que ella, siempre vestida de gris y a la que la encargada de las duchas, aunque no sabía su nombre, conocía por haberla visto a menudo buscar a muchachas, pero desde que conocía a la (Srta. A.) había dejado de prestar atención a las otras. La (Srta. A.) y ella se encerraban siempre en la cabina, en la que permanecían mucho tiempo, y la señora de gris daba al menos diez francos de propina a la persona con la que yo he hablado. Como me ha dicho esa persona, ya puede usted imaginarse que, si sólo hubieran estado enhebrando perlas, no me habrían dado diez francos de propina. La (Srta. A.) acudía también a veces con una mujer de piel muy oscura y con un impertinente, pero la mayoría de las veces la (Srta. A.) acudía con muchachas más jóvenes que ella, sobre todo una muy pelirroja. Salvo la señora de gris, las personas con las que la (Srta. A.) acostumbraba a acudir no eran de Balbec y debían de llegar con frecuencia de bastante lejos. Nunca entraban juntas, sino que entraba la (Srta. A.) y decía que dejara la puerta de la cabina abierta, que esperaba a una amiga, y la persona con la que yo he hablado sabía lo que eso quería decir. Esa persona no ha podido darme otros detalles, porque no recordaba demasiado bien, «cosa comprensible después de tanto tiempo». Por lo demás, esa persona no intentaba averiguar nada, porque es muy discreta y le interesaba, pues la (Srta. A.) le hacía ganar mucho. Se sintió muy conmovida al enterarse de que había muerto. Es cierto que, al ser tan joven, es una gran desgracia para ella y para los suyos. Espero las órdenes del señor para saber si puedo marcharme de Balbec, donde no creo que me entere de nada más. Vuelvo a dar las gracias al señor por el viajecito que así me ha brindado y que me ha resultado muy agradable, sobre todo porque el tiempo no podría ser más favorable. La temporada se anuncia prometedora para este año. Esperan que el señor acuda este verano a hacer una aparición, aunque sea corta.