El crimen del padre Amaro

El crimen del padre Amaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mirarla a usted —respondió él resueltamente.

Ella se detuvo y dijo con la voz un poco alterada:

—¿Dónde está mamá?

—¡Deje en paz a su madre!

Y entonces João Eduardo, hablándole muy cerca de su rostro, le declaró «su gran pasión». Le cogió la mano, repetía muy perturbado:

—¡Me gusta usted tanto, me gusta usted tanto!

A Amélia la había puesto nerviosa la música del teatro; la noche caliente de verano, con su inmenso esplendor estrellado, la ponía muy lánguida. Abandonó su mano, suspirando bajito.

—Le gusto, ¿verdad? —preguntó él.

—Sí —respondió, y apretó con pasión los dedos de João Eduardo.

Pero, como pensó ella, «había sido sólo un arrebato». Porque días después, cuando conoció más a João Eduardo, cuando pudo hablar libremente con él, reconoció que «no tenía ninguna inclinación hacia el chico». Lo apreciaba, lo encontraba simpático, buen mozo; podría ser un buen marido; pero en su interior sentía su corazón adormecido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker