El crimen del padre Amaro

El crimen del padre Amaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No —dijo ella, sin levantar los ojos de la costura.

Amaro entonces la miró. Casi la había olvidado. Estaba ahora del otro lado de la mesa, repulgando una bayeta. La raya del pelo, muy fina, desaparecía en la abundancia espesa del cabello, donde la luz del candil ponía una sombra brillante; las pestañas parecían más largas, más negras sobre la piel de la cara, de un trigueño cálido, avivado por un matiz rosáceo. El vestido ajustado, que se fruncía en un pliegue sobre el hombro, se elevaba ampliamente al tomar la forma de los pechos, que él veía oscilar al ritmo de una respiración regular… Era aquella la belleza que más deseaba de ella: los imaginaba del color de la nieve, redondos y llenos; la había tenido entre sus brazos, sí, pero vestida, y sus manos ávidas habían encontrado sólo la seda fría… Pero en la casa del campanero serían suyos, sin obstáculos, sin vestidos, a disposición de sus labios. ¡Por Dios! ¡Y nada impedía que al mismo tiempo consolasen el alma de la Totó! No dudó más. Y alzando la voz, en medio del parloteo de las viejas que discutían ahora sobre la desaparición de la Vida dos santos:




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker