El crimen del padre Amaro

El crimen del padre Amaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Le llevo luz? —dijo desde dentro la criada cerciorándose de la visita.

—¡No! —gritó Amaro.

Temía que el coadjutor percibiese la alteración que notaba en sus mejillas, o que se instalase para toda la noche.

—Dicen que en A Nação de anteayer viene un artículo muy bueno —observó, serio, el coadjutor.

—¡Ah! —dijo Amaro.

Paseaba con su rumbo acostumbrado, del lavamanos a la ventana; a veces se detenía a tamborilear en el ventanal; ya se habían encendido los faroles.

Entonces el coadjutor, escamado por aquellas tinieblas de la habitación y por aquellos paseos de fiera enjaulada, se levantó y con dignidad:

—Tal vez estoy molestando…

—¡No!

Y el coadjutor, satisfecho, se sentó, con su paraguas entre las rodillas.

—Ahora se hace de noche más temprano —dijo.

—Sí…

Finalmente Amaro, desesperado, le dijo que tenía una jaqueca odiosa, que se iba a acostar; y el hombre se fue, no sin recordarle antes el bautismo del niño de su amigo Guedes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker