La vida del Buscon
La vida del Buscon —Joan de Madrid, mi señor, que esté en el cielo, fue primo hermano de mi padre. Y daré yo probanza de quién es y cómo; y esto me toca a mÃ. Y si salgo de la cárcel, yo le haré desdecir cien veces al bellaco. Ejecutoria tengo en el pueblo, tocante a entrambos, con letras de oro.[87]
Alegráronse con el nuevo pariente y cobraron ánimo con lo de la ejecutoria; y ni yo la tenÃa, ni sabÃa quiénes eran. Comenzó el marido a quererse informar del parentesco por menudo. Yo, porque no me cogiese en mentira, hice que me salÃa de enojado, votando y jurando. Tuviéronme, diciendo que no se tratase más dello. Yo, de rato en rato, salÃa muy al descuido con decir:[88] —«¡Joan de Madrid! ¡Burlando es la probanza que yo tengo suya!».[89] Otras veces decÃa: —«¡Joan de Madrid, el mayor! Su padre de Joan de Madrid fue casado con Ana de Acevedo, la gorda». Y callaba otro poco.