La vida del Buscon

La vida del Buscon

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Vino mi amo y, como me halló durmiendo y no sabía la asquerosa aventura, enojóse y comenzó a darme repelones con tanta prisa, que, a dos más, despierto calvo. Levantéme dando voces y quejándome, y él, con más cólera, dijo:

—¿Es buen modo de servir ése, Pablos?[21] Ya es otra vida.

Yo, cuando oí decir «otra vida», entendí que era ya muerto, y dije:

—Bien me anima V. Md. en mis trabajos.[22] Vea cuál está aquella sotana y manteo, que ha servido de pañizuelo a las mayores narices que se han visto jamás en paso,[23] y mire estas costillas.

Y con esto, empecé a llorar. Él, viendo mi llanto, creyólo, y, buscando la sotana y viéndola, compadecióse de mí, y dijo:

—Pablo, abre el ojo, que asan carne.[24] Mira por ti, que aquí no tienes otro padre ni madre.

Contéle todo lo que había pasado, y mandóme desnudar y llevar a mi aposento, que era donde dormían cuatro criados de los güéspedes de casa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker