Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Dicho esto, La Máscara dio un paso atrás, dando la espalda a los demás, e indicó con un gesto su deseo de que el Landgrave lo acompañase. Pero, ante aquel movimiento, diez o doce de los caballeros más cercanos se adelantaron al Landgrave, formando en parte un semicÃrculo alrededor de su persona, y en parte cerrando el paso ante la puerta abierta.
—¡Está armado! —exclamaron—. Y triplemente armado: ¿no se acercará demasiado a Su Alteza?
—No te temo —dijo el Landgrave en tono de desprecio.
—¿Por qué habéis de temerme? —replicó La Máscara con ademanes tan pacÃficos y sosegados como para hacer desaparecer involuntariamente las sospechas—. Si me interesara la vida de alguno de los presentes —dijo señalando las armas de fuego de su cinturón—, ¿para qué necesitarÃa acercarme más? Si alguien ha encontrado en mi conducta intenciones de venganza personal, ¿quién de vosotros no está suficientemente cerca? ¿Tiene Su Alteza el valor de acallar esos temores?