Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Desafiado de esta forma, y decidido a probar su valor delante de la alta sociedad de Klosterheim, el Landgrave despidió con la mano a todos los que se habÃan acercado servicialmente en su ayuda. Si sentÃa algún temor, era consciente de que ahora el orgullo y el honor principesco le obligaban a olvidarlo. Y, probablemente, el tipo de temores que en realidad sentÃa no eran de los que requerÃan ayuda fÃsica, como la que ahora le ofrecÃan. No lo dudó más, y avanzó hacia La Máscara. Su Alteza y La Máscara se encontraron cerca del arco de la puerta, en el centro de los diversos grupos.
Con un tono vibrante, profundo, penetrante y lleno de alarma, La Máscara dijo lo siguiente:
—Para ganar vuestra confianza y asegurarme el respeto eterno de Vuestra Alteza, revelaré primero el nombre del asesino que esta noche se ha atrevido a contaminar vuestro palacio con la sangre del viejo senescal. PrÃncipe, acercad vuestro oÃdo.
Con cierto estremecimiento, y un visible esfuerzo por controlarse, el Landgrave inclinó el oÃdo hacia La Máscara, que susurró:
—Su Alteza se sorprenderá al oÃrlo. —Luego, en un tono más bajo—: ¿Quién lo hubiera creÃdo? Fue…
Dijo esto con claridad y en voz alta, excepto la última palabra, el nombre del asesino, ésa sólo llegó al oÃdo del Landgrave.