Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara —Amigos e ilustres forasteros —dijo—. He dejado un asiento vacÃo para esa Máscara sangrienta que me ha conminado esta noche a responder de un crimen que no ha podido especificar, ante un tribunal que nadie conoce. Pero supongo que algunos somos tan débiles que esperamos…
—¿Que La Máscara de Klosterheim no cumpla sus compromisos? —dijo una voz profunda, interrumpiendo de pronto al Landgrave.
Todas las miradas se volvieron hacia la voz, y allà estaba La Máscara, que se sentó tranquilamente en la silla vacÃa.
—Está bien —dijo el Landgrave, pero el aire de humillación y pánico con que se volvió a sentar desmentÃan sus palabras.
Poco después volvió a levantarse y, con voz algo alterada, dijo:
—¡Criminal audaz! Desde la última vez que nos vimos he aprendido a conoceros y a apreciar vuestras intenciones. Este es el momento oportuno para que las conozca Klosterheim también. Ahora os espera un juicio que enseñará a esta ciudad a comprender los engaños que ha recibido a cambio de sus esperanzas. Ciudadanos y amigos, estos criminales e intrusos a los que veis ahora con su verdadera cara, son los responsables de la interrupción de nuestra pacÃfica fiesta, no yo.