Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara —¿Quién puede ponerlo en duda? Ahà está el tocón; el verdugo está preparado. ¿Quién les va a salvar de esta situación, incluso a vos, Máscara?
—Quien me ha librado muchas veces de situaciones peores. Parece, prÃncipe, que olvidáis los últimos dÃas de la historia de Klosterheim. Quien gobierna Klosterheim de noche, puede muy bien esperar un favor incluso mayor cuando se rebaja a pedirlo.
El Landgrave sonrió con desprecio.
—Os lo vuelvo a rogar, señor. ¿En que términos vais a garantizarles la inmunidad a estos jóvenes?
—PedÃs en vano para otros y para vos.
—Entonces, ¿no hay esperanza de gracia?
El Landgrave no se dignó responder y le hizo señas a Von Aremberg.
—Caballeros, ciudadanos de Klosterheim, los que estáis libres de las sospechas del Landgrave —dijo suplicante La Máscara— ¿no os vais a unir a mà para interceder por estos jóvenes amigos, que van a morir sin juicio, por simple decreto de la ley marcial?
Los ciudadanos de Klosterheim intercedieron sin éxito.
—Caballeros, perdéis el tiempo —replicó el Landgrave.
—¿No vais a salvar a ninguno, alteza?
—A ninguno —exclamó malhumorado—, ni siquiera al más joven.