Klosterheim o La Mascara
Klosterheim o La Mascara Pero, en la antigua ciudad de Klosterheim se podía pensar que nadie compartía estos sentimientos. En los últimos días se había observado cierto movimiento y agitación entre sus habitantes; y en la mañana del día ocho, a pesar del intenso frío, se veía a personas de todos los rangos congregarse desde las primeras horas a lo largo de las murallas de la ciudad, y volver a ratos a sus casas con miradas inquietas e insatisfechas. En las esquinas de las calles principales se encontraban reunidos grupos de hombres y mujeres, discutiendo acaloradamente o protestando con ira; o bien, lamentando alguna desgracia pasada, ya casi en el olvido, recordándola mientras profetizaban una catástrofe similar para el presente día.
