Cuentos de amor de locura y de muerte
Cuentos de amor de locura y de muerte –Eso es un insulto gratuito –le respondÖ. Yo fui el primero en comprobar la exactitud de la cosa, cuando yo era su amor… al parecer.
–¡Y dale…! –murmuró. Pero a mi vez el demonio de la locura me arrastró tras aquel ¡y dale! burlón, a una pregunta que nunca debiera haber hecho.
–Óigame, MarÃa Elvira –me incliné–: ¿usted no recuerda nada, no es cierto, nada de aquella ridÃcula historia?
Me miró muy seria, con altivez si se quiere, pero al mismo tiempo con atención, como cuando nos disponemos a oÃr cosas que a pesar de todo no nos disgustan.
–¿Qué historia? –dijo.
–La otra, cuando yo vivÃa a su lado… –le hice notar con suficiente claridad.
–Nada… absolutamente nada.
–Veamos; mÃreme un instante…
–¡No, ni aunque lo mire…! –me lanzó en una carcajada.
–¡No, no es eso…! Usted me ha mirado demasiado antes para que yo no sepa… QuerÃa decirle esto: ¿No se acuerda usted de haberme dicho algo… dos o tres palabras nada más… la última noche que tuvo fiebre?