El vampiro

El vampiro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Oh, no la he visto.

! Pero desde que regresé vaga de un lado para otro.

Y siento el roce de su vestido.

Preste usted atención un momento.

¿Oye usted? En el mudo palacete, a través de la atmósfera y las luces inmóviles, nada oí.

Pasamos un rato en el más completo silencio.

–Es ella –murmuró Rosales satisfecho–.

Oiga usted ahora: esquiva las sillas mientras camina.

Por el espacio de un mes entero, todas las noches Rosales y yo hemos velado el espectro en huesos y blanca cal de la que fue un día nuestra invitada señorial.

Tras el espeso cortinado que se abre al comedor, las luces están encendidas.

Sabemos que ella vaga por allí, atónita e invisible, dolorosa e incierta.

Cuando en las altas horas Rosales y yo vamos a tomar café, acaso ella está ya ocupando su asiento desde horas atrás, fija en nosotros su mirada invisible.

Las noches se suceden unas a otras, todas iguales.

Bajo la atmósfera de estupor en que se halla el recinto, el tiempo mismo parece haberse suspendido como ante una eternidad.

Siempre ha habido y habrá allí un esqueleto bajo los plafonniers, dos amigos en smoking en el salón, y una alucinación confinada entre las sillas del comedor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker