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Más alla »Y ahora, en lo que respecta a Nora, hay otras razones que usted no aprecia bien. ¿Cómo cree usted posible que salgamos a proclamar a tambor batiente este extraordinario caso de epilepsia en que usted ha dejado de ser usted durante seis años, y que estaba muerto aunque escribiera libros? ¿Quién lo creerÃa, y qué ganarÃamos con este escándalo barato? Guardemos, pues, naturalmente reserva sobre un caso que a lo más interesa a los clÃnicos. Pero, ahora: ¿qué razones va a encontrar usted para romper su compromiso con Nora, un dÃa antes del matrimonio? Usted ha sido para con ella el amante más tierno. Ella lo adora —por idiota que sea la expresión—, y la familia tiene debilidad muy grande por usted. El mundo —como dicen en vida social— ha acogido con gran simpatÃa el compromiso de ustedes. Ambos jóvenes, enamorados, libres en sus tête-à -tête, con la libertad que les dan, a usted su nombre, y a ella su origen escandinavo. Y ahora, amigo: ¿con qué pretexto rompe usted el dÃa antes de casarse?
Muy larga pausa, durante la cual veÃa a Campillo que me miraba esperando respuesta.