Pasado amor
Pasado amor Ni Ekdal ni nadie había entendido una palabra de aquella extraordinaria cuanto inesperada aventura de Berthelot. Pero Morán sabía que Magdalena había comprendido, y estaba tranquilo.
En efecto, al pasar de noche a caballo, Morán tiraba desde el camino los tubos, que caían aquí o allá en el pasto, pero a cien metros del lugar habitual; tubos que Magdalena recogía al día siguiente, sin que se sepa jamás cómo.