Pasado amor
Pasado amor —Y costarÃa eso una punta de pesos, desde luego.
—SÃ, indudablemente…
—¿Y para prevenir una plaga que no tenemos ni por asomo, vamos a gastarnos cuatro, ocho o diez mil pesos en quÃmicos y…?
Iba a decir: naturalistas.
Pero se contuvo con una carcajada.
—¡No me haga reÃr! Yo he conocido en mi tierra infinidad de ingenieros agrónomos con la cartera llena de tubos de ensayo, que no sabÃan plantar una cebolla.
—A veces —dijo Ekdal tranquilo—, se suele ver hombres asÃ…
Y sin hablar más del asunto prosiguió su marcha con Pablo IñÃguez a la penumbra de los grandes ombráculos que mantenÃan humedad constante sobre dos hectáreas de almácigos de yerba mate.
Una noche, más o menos un mes después de esto, el mismo Pablo detuvo su caballo ante el chalet de Ekdal, a pedirle un remedio para ciertas manchas de hongos, que habÃan aparecido en los almácigos. Ekdal le dijo que la cal solÃa prestar algunos servicios en el tratamiento de los hongos. Pablo se retiró, visiblemente satisfecho del poco costo del remedio… y del de la consulta.