Pasado amor

Pasado amor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues usted se sienta aquí —dijo la señora—. Y en penitencia va a comer mal. ¡Vea usted que perderse de casa de este modo! Y tú, Magdalena, hija mía, ve a la cocina y hazle servir lo que puedas.

Magdalena salió corriendo a transmitir las órdenes maternas. La sirvienta puso el cubierto; pero quien sirvió a Morán fue Magdalena.

—¿No le causo demasiada molestia? —dijo Morán levantando los ojos a ella.

—Ninguna —repuso la joven—. Siento gran placer en hacerlo.

Sostuvo francamente la mirada que la interrogaba, y Morán sonrió.

—Oye, hija mía —dijo la señora—, sabes tú que Morán pagará con creces lo que tú haces por él. Morán: hemos pensado en usted para que le haga recordar a mi Magdalena el inglés que ya casi ha olvidado. ¡Es tan haraganica!

—Yo no soy haragana, mamá —se rió la joven, mientras esperaba sin prisa a que Morán concluyera su plato, hamacándose en un sillón.

—No, no lo eres; pero ¿por qué no quieres repasar tus libros de inglés? Es lo que siempre he dicho: ojalá mi Magdalenita se case con un hombre que no le hable sino en inglés…

Morán, que ya iba a ofrecer sus servicios de profesor, se contuvo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker