Pasado amor

Pasado amor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Cuando yo compré esta meseta —explicó Morán— y el pedazo de monte que ve allí, todo el mundo se rió, porque aquí no había sino piedras y linda vista. «Si no lo viéramos trabajar como lo hace —dijeron en Iviraromí— creeríamos que Morán es poeta. Sólo a él se le ocurre dar mil pesos por este páramo». Ahora resulta que todo el mundo solicita mis piedras para construir, y gratis, porque son piedras; y Montserier, que no quiso pagar novecientos pesos por este retazo, indispensable para unir en un solo bloque sus dos mil hectáreas, estuvo aquí el mes pasado a decirme que un día u otro se vería forzado a comprarme mi propiedad para su mujer, porque tenía una espléndida vista al río. Inés: usted come a cualquier hora, ¿verdad?

—Yo sí —se rió la joven, enseñando al reír su fresca y sanísima dentadura.

—Entonces Aureliana nos va a servir lo que tenga.

Morán tomó apenas café; pero Inés comió alegre y abundantemente.

Tres días más tarde la visita se repetía, y al cuarto llegaban en lancha expresa a Iviraromí la familia de Iñíguez y Ekdal.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker