Fedra
Fedra HIPÓLITO.— ¡Fedra acusa a Hipólito de un amor criminal! Tal exceso de horror me sobrecoge el ánimo; tantos golpes imprevistos me aplastan a la vez, que me quitan el habla y ahogan mi voz.
TESEO.— Traidor, pretendÃas que Fedra amortajara tu insolencia brutal en un cobarde silencio. Cuando huiste hubiera sido preciso no abandonar en sus manos el acero que ayuda a condenarte; o mejor, hubiera sido preciso, colmando tu infamia, arrebatarle de un mismo golpe el habla y la vida.