Alas de sangre (EmpÃreo 1)
Alas de sangre (EmpÃreo 1) —Claro que no. Solo pareciera que estás a punto de desplomarte. —Él la miró de reojo con una leve sonrisa sarcástica.
Antes de que Violet pudiera responder, Fen Riorson levantó la voz una vez más:
—¡A sus posiciones!
Los reclutas avanzaron hacia los dragones, formando lÃneas frente a ellos. Violet se detuvo frente a Tairn, su corazón latiendo con fuerza mientras las palabras del capitán resonaban en su cabeza: No habrá segundas oportunidades.
El dragón la observó con detenimiento, sus ojos ámbar ardiendo con una intensidad que hacÃa que su piel hormigueara. Por un momento, Violet sintió la conexión entre ellos titilar, como una cuerda tensa que amenazaba con romperse.
—Habla, humana —la voz de Tairn resonó en su mente como un trueno lejano—. Demuéstrame por qué deberÃa mantener este vÃnculo.
Violet tragó saliva. Nunca habÃa tenido que justificar su existencia de una manera tan cruda. Cerró los ojos por un segundo, recordando las palabras de Xaden: No sobrevives haciendo lo mejor que puedes; sobrevives ganando.