Alas de sangre (EmpÃreo 1)
Alas de sangre (EmpÃreo 1) —No tengo todas las respuestas, Tairn —dijo finalmente, alzando la voz con una firmeza que no sabÃa que poseÃa—. Pero no he llegado tan lejos para fracasar. No soy la más fuerte, ni la más rápida. Pero soy tenaz. Y sé que, contigo, puedo ser más de lo que soy ahora.
El dragón inclinó la cabeza, evaluándola. Los segundos parecieron horas. A su alrededor, otros reclutas estaban siendo rechazados. Un grito cortó el aire cuando un dragón azul incineró a un joven que habÃa fallado. Violet no se permitió mirar.
—Eres frágil —dijo Tairn, aunque su tono no tenÃa crueldad, solo observación—. Pero hay fuego en ti, como una chispa que aún no entiende su fuerza.
Violet sintió un calor inundar su pecho, una sensación de aceptación que se mezclaba con un desafÃo tácito: Demuestra que puedes ser digna. Tairn extendió sus alas, rugiendo hacia el cielo en un estallido de fuerza que hizo que los demás dragones lo observaran con respeto.
—Nuestro vÃnculo se mantiene, por ahora —dijo finalmente, con una determinación que parecÃa definitiva.
Violet dejó escapar el aire que habÃa estado conteniendo. Las piernas casi no la sostenÃan, pero permaneció firme, al menos hasta que Fen Riorson anunció el fin de la prueba.