Alas de sangre (EmpÃreo 1)
Alas de sangre (EmpÃreo 1) —Los que aún están de pie pueden considerarse afortunados —dijo el capitán, su tono tan frÃo como siempre—. Pero esto es solo el comienzo.
Cuando el grupo regresó a los barracones esa noche, Violet sintió una mezcla de alivio y agotamiento. Se dejó caer en su cama, el peso del dÃa cayendo sobre ella como una losa. No pasó mucho tiempo antes de que Xaden apareciera en la puerta.
—Lo lograste —dijo, cruzando los brazos—. ¿Pero te das cuenta de lo que eso significa?
—Significa que sigo viva —respondió Violet, cerrando los ojos mientras hablaba.
Xaden se acercó, inclinándose para mirarla de cerca.
—Significa que cada dÃa será más difÃcil. Los dragones no eligen por capricho. Tairn te eligió porque vio algo en ti que ni tú entiendes. Pero si no descubres qué es, ese vÃnculo no te salvará la próxima vez.
Violet abrió los ojos, encontrando los de Xaden, que parecÃan tan oscuros como la noche fuera.
—Entonces aprenderé —dijo, con una resolución que empezaba a arraigarse en ella.
Por primera vez, vio un destello de algo distinto en Xaden, una leve inclinación de su cabeza que podÃa interpretarse como respeto. Sin decir más, se dio la vuelta y salió del barracón.