Alas de sangre (Empíreo 1)
Alas de sangre (Empíreo 1) Violet sintió el peso de esas palabras. Había pasado semanas sobreviviendo contra todo pronóstico, construyendo un vínculo con Tairn, enfrentando a quienes la veían como una presa fácil. Pero ahora, la realidad la golpeaba con toda su crudeza: la muerte no era una amenaza abstracta. Era un espectro que se cernía sobre ellos, listo para reclamar a los débiles.
—¿Lista para morir? —La voz sarcástica de Xaden Riorson llegó a sus oídos. Estaba a su lado, con su habitual expresión inescrutable.
Violet giró la cabeza, encontrándose con sus ojos oscuros.
—No. ¿Tú lo estás? —respondió con más confianza de la que sentía.
Él sonrió ligeramente, aunque no había calidez en ese gesto.
—No tienes que estar lista para morir, Sorrengail. Solo para matar.
Antes de que pudiera responder, un rugido ensordecedor llenó el cielo. Dragones de escamas negras y rojas surcaban las alturas, sus alas extendidas como sombras que cubrían el mundo. Pero no eran aliados. Eran dragones enemigos, montados por soldados de Poromiel, una fuerza que había estado acechando las fronteras de Navarre durante meses. Y ahora estaban aquí.