Alas de sangre (Empíreo 1)
Alas de sangre (Empíreo 1) Tairn rugió con una fuerza que hizo vibrar el aire, y juntos atacaron con una sincronía perfecta. Garras y dientes se encontraron con escamas y sangre, y al final, el enemigo cayó, derrotado.
Cuando la batalla terminó, el valle estaba en silencio. Violet descendió de Tairn con el cuerpo temblando, pero con una sensación de triunfo que nunca había experimentado.
—Lo hiciste bien —dijo Xaden, acercándose a ella. Su tono era serio, pero había un destello de respeto en sus ojos.
—Lo hicimos bien —corrigió Violet, mirando a Tairn, que la observaba con algo parecido al orgullo.
Mientras el sol se ocultaba detrás de las montañas, Violet comprendió que había cruzado una línea invisible. Ya no era la chica frágil que había llegado al Cuadrante llena de dudas. Ahora era una jinete, forjada en fuego y sombras, y sabía que, aunque el camino seguiría siendo peligroso, estaba lista para enfrentarlo.