Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué sucedió? —preguntó doña María Ana de Austria mirándola con espanto.

—Señora, perdóneme V. M. —contestó Laura— hace algunos días que siento dolores repentinos en el corazón que me hacen gritar algunas veces.

La reina se tranquilizó y reanudó la conversación.

—Creí que había comprendido algo —dijo en alemán al padre.

—Es imposible, no comprende el idioma.

—Vale más, ¿con qué decíais?

—Que es preciso que esta misma tarde salga un comisionado a aprehender al príncipe, duro extremo pero necesario por desgracia.

—Necesario… ¿y quién podrá desempeñar comisión tan peligrosa?

—Había yo pensado proponer a V. M. para ese caso al marqués de Salinas, leal y adicto, enemigo del príncipe y de los suyos.

—¿Con cuánta gente?

—Bastarían cincuenta oficiales.

—¿Y si el príncipe se resistiese?

—Irán de reserva para ese caso cinco o seis compañías.

—Muy bien.

—¿Me autoriza V. M. para dictar esas medidas?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker