Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues mira, soñaba que te veía… no… era un bosque: allí cruzaban hombres desconocidos para mí, y entre ellos uno que yo no conocía, pero que sentía yo por él cierto cariño que no puedo explicarte… yo no estaba allí, pero no sé cómo le pregunté a uno de los que pasaban quién era aquel hombre, y él me dijo: ¡es la sombra del rey Felipe II!… Luego; aquella sombra pasó a tu lado, diste un grito y te vi caer cubierto de sangre… aquel que te había herido estaba fuera del alcance de mi furor… ¡Por Dios! Valenzuela; tú que tienes tan claro talento explícame ese sueño, porque me ha preocupado mucho: ¿qué significa?

—Señora mía, no hagas caso de esos sueños que nada significan.

—Es verdad, y nunca había yo pensado en ellos, pero te amo tanto, Valenzuela, que cualquier cosa que tiene relación contigo, me afecta, me preocupa… y ese sueño… ese sueño… no sé por qué no puedo olvidarle un instante.

—Cálmate, amor mío; tú no sufrirás ninguna desgracia, porque no la mereces y Dios es justo.

—Espero y confío en Él, Valenzuela.

Don Fernando tomó de un sitial su sombrero que había dejado allí, y se levantó.

—¿Te vas, mi bien? —dijo la reina.

—Sí, el día avanza; me esperan muchas personas, y quizá el rey estará ya impaciente por mi tardanza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker