Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es verdad, pero todos ellos me han abandonado.

—Doña Laura, yo insisto: os suplico que procuréis ver a ese hombre, y me digáis, si acaso le conocéis, lo que debe pensarse de él.

—Bien, don Lope, por daros gusto procuraré verle; ¿tardará mucho en llegar?

—No, señora, tengo noticia de que estaba ya en la garita.

—Entonces vámonos —dijo la dama, tomando un manto para encubrirse.

—¿Qué hacéis? —preguntó don Lope.

—Me preparo a salir; ¿no deseáis que procure ver a ese hombre?

—Sí, señora, pero yo creía que desde uno de vuestros balcones.

—¡Oh! eso además de llamar mucho la atención, sería completamente inútil, porque a pesar de la claridad de la noche, no podría yo conocerle a esa distancia; por eso espero que me acompañéis a la calle.

—Será para mí un verdadero placer.

—Pues vamos, don Lope.

—Vamos, señora.

Doña Laura se cubrió perfectamente con su manto, se apoyó en el brazo de don Lope y salieron ambos a la calle.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker