Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

I

De cómo se preparaba el matrimonio de doña Inés, y de lo que con este motivo pasó en la casa de ésta

En aquellos días no se hablaba en México de otra cosa que del matrimonio de la rica hija del marqués de Río Florido, con don Guillén de Pereyra. El baile y las fiestas del bautismo del hijo de la virreina eran ya una cosa pasada; pero el matrimonio de doña Inés daba pábulo a todas las conversaciones.

Los unos criticaban a la dama el que pensase en boda cuando apenas hacía pocos días había muerto su padre de una manera tan trágica.

Los otros la echaban en cara su elección porque don Guillén era conocido en la sociedad de México por un hombre sin bienes, sin carrera y sin recomendación alguna.

Había quien la disculpaba atendiendo al aislamiento en que estaba, y quien hacía, por la precipitación de aquella boda, comentarios desfavorables al honor de la dama.

En cuanto al Señorito, quizá algunos en su interior le envidiaban la buena suerte; pero nadie se atrevía a hablar bien de él en público, y lo más que llegaban a concederle era una regular figura.

Pero en medio de todo esto, don Guillén seguía haciendo los preparativos para el matrimonio, y doña Inés casi estaba impaciente por que llegara aquel día.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker