Las cartas secretas del monje que vendió su ferrari
Las cartas secretas del monje que vendió su ferrari —Eso no importa. Lo que importa es lo que has venido a buscar.
El hombre deslizó sobre la mesa un sobre idéntico al que Jonathan llevaba en su mochila.
—Ábrelo —ordenó.
Jonathan rompió el sello de cera roja y sacó una carta escrita a mano. Reconoció la caligrafía de Julian.
"El miedo no está en lo que ves, sino en lo que no te atreves a mirar."
Abajo, un símbolo: un círculo con un punto en el centro.
Jonathan frunció el ceño.
—¿Qué significa esto?
El hombre sonrió.
—Significa que apenas has comenzado.
Jonathan iba a responder cuando alguien gritó fuera del bar. Un hombre corría entre la gente con un bolso en la mano. Dos policías lo perseguían. El ladrón se tropezó, el bolso se abrió y cayeron al suelo unos papeles amarillentos. Jonathan vio un símbolo idéntico al de la carta.
Su corazón se aceleró.
—¿Quién demonios era ese tipo?
El hombre del traje blanco bebió un sorbo de vino.
—Alguien más que busca respuestas.